
Hay un momento en la vida en el que quieres avanzar pero algo dentro de ti pisa el freno.
Te ilusionas, te motivas, sientes claridad… y justo entonces aparece esa voz interna que te dice “no vas a poder”, “aún no estás preparada”, “no eres suficiente”.
Ese freno invisible tiene nombre: autosabotaje.
Y para comprenderlo desde una mirada más amplia, puede ayudarte releer cómo empezar un camino de autoconocimiento sin sentirte perdida, porque el autosabotaje suele aparecer justo cuando empezamos a conocernos más.
También es útil revisar las siete áreas del bienestar integral, ya que este patrón no afecta solo a la mente: atraviesa emoción, energía, cuerpo y propósito.
Y si estás emprendiendo, te resonará mucho el artículo cómo emprender en el mundo holístico sin sentirte impostora, porque ambos fenómenos están profundamente conectados.
Qué es realmente el autosabotaje

El autosabotaje es un mecanismo interno que activa miedos, excusas o conductas que frenan tu avance, incluso cuando deseas avanzar.
No es falta de capacidad.
No es pereza.
No es falta de talento.
Es una parte de ti intentando protegerte, aunque lo haga de forma torpe.
El autosabotaje aparece cuando:
- Tienes miedo al éxito
- Temes al juicio externo
- Quisieras avanzar pero dudas de ti
- Crees que perderás algo si cambias
- Estás saliendo de tu zona conocida
- Sientes que no mereces lo que deseas
Cómo reconocer el autosabotaje en tu día a día
Aparece de formas muy sutiles:
- Dejar proyectos a medias
- Posponer decisiones importantes
- Buscar excusas racionales para no avanzar
- Compararte con todas menos contigo
- Exigirte resultados imposibles
- Boicotear tu energía justo cuando te iba bien
- Inflarte de tareas para no hacer lo que importa
- Invertir tiempo en lo urgente y evitar lo esencial
Si te interesa profundizar en por qué ocurre esto a nivel energético, el post Qué es la sanación energética puede darte una visión interesante.
Por qué nos autosaboteamos
La mente quiere avanzar.
El alma quiere crecer.
Pero el sistema nervioso quiere seguridad.
Cuando avanzar implica riesgo emocional, tu cuerpo activa frenos internos para protegerte.
El autosabotaje es un mecanismo de supervivencia, no un enemigo.
El reto no es eliminarlo, sino comprenderlo.
Cómo dejar de autosabotearte paso a paso

1. Pon nombre a lo que te bloquea
Identificar tu patrón ya es el 50 % del camino.
Pregúntate: ¿cómo se manifiesta en mí?
2. Observa tu diálogo interno
Esa voz crítica no es “la verdad”, es un hábito.
Respira. Mira el pensamiento. Y sigue.
3. Crea un plan claro y pequeño
El autosabotaje se alimenta de grandes metas que abruman.
Simplifica.
Un paso cada día.
4. Trabaja tus creencias limitantes
No eres tus miedos.
Solo son memorias emocionales que necesitan ser revisadas.
5. Pide apoyo
A veces necesitamos otra mirada para romper el patrón.
Si estás construyendo un proyecto holístico, ordenando tu estrategia o sosteniendo tu mentalidad, puedes apoyarte en mis mentorías para emprendedores, donde trabajamos tanto la parte práctica como la emocional.
6. Haz las paces con tu ritmo
Tu proceso no tiene que parecerse al de nadie.
Tu ritmo es parte de tu medicina.
Una mirada para seguir avanzando sin frenarte
Cuando entiendes tu autosabotaje, algo se suaviza dentro de ti.
Dejas de luchar contigo.
Empiezas a escucharte.
Y en lugar de forzarte a avanzar, te acompañas mientras avanzas.
Eso cambia todo.
Si quieres seguir profundizando en tu bienestar, tu mentalidad y tu forma de acompañarte, te invito a continuar leyendo los demás artículos de esta serie o dar el paso de trabajar tu proceso desde un acompañamiento profesional. Liberarte de tus propios frenos es el primer acto real de libertad.
El autosabotaje aparece cuando más necesitas avanzar. Esta guía te ayuda a entenderlo, reconocerlo y transformarlo desde una mirada consciente y humana.
