
Poner precio a tu trabajo puede ser uno de los desafíos más grandes para cualquier terapeuta o profesional holístico.
No porque no valores lo que ofreces, sino porque detrás del precio hay emociones, creencias, comparaciones, miedos y una sensación profunda de responsabilidad.
Y antes de avanzar, te puede servir revisar qué es la terapia holística, las diferencias entre desarrollo personal y espiritualidad, o incluso cómo empezar un camino de autoconocimiento sin sentirte perdida, porque poner precio también es un acto de autoconocimiento.
Para entender lo que realmente acompañas, puedes volver a las siete áreas del bienestar integral.
Si necesitas ver el contexto del sector, este artículo sobre los tipos de terapias holísticas más conocidas te da perspectiva, y si quieres profundizar en lo energético, el artículo sobre sanación energética también aporta claridad.
Y si estás construyendo tu marca, aquí tienes marca personal para terapeutas, y si quieres sostenerte por dentro, puedes volver a Meditación para principiantes.
Para verlo desde el emprendimiento, quizá te resuene cómo emprender en el mundo holístico sin sentirte impostora.
Empezamos.
Por qué te cuesta poner precio a tus sesiones

No es porque tu trabajo no lo valga.
Es porque tu trabajo toca lo humano.
Y eso despierta dudas muy profundas.
Las razones más comunes son:
- Miedo a que nadie pague
- Culpa por “cobrar por ayudar”
- Compararte con otras terapeutas
- Inseguridad de tus conocimientos
- Dificultad para reconocer tu propio valor
- Creencias familiares o culturales sobre el dinero
Pero poner precio no tiene que ver con ego ni con ambición.
Tiene que ver con sostener tu proyecto para poder sostener a otras personas.
Qué incluye realmente una sesión (y no siempre se dice)
Cuando cobras por una sesión, no cobras solo por esa hora.
Cobras por:
- Tu formación
- Tus años de proceso personal
- Tus prácticas y especializaciones
- Tu energía y tu presencia
- Tu tiempo de preparación
- Tu seguimiento posterior
- Tus materiales o herramientas
- Tu espacio físico o digital
- Tu disponibilidad emocional
- Tu sostén profesional
Cobras por todo lo que te permite acompañar desde un lugar seguro, consciente y preparado.
Cómo fijar un precio coherente para tu servicio
1. Define tus costes reales
Materiales, espacio, plataformas, formación, energía y tiempo.
Tu tarifa debe cubrirlo.
2. Calcula cuántas sesiones puedes sostener al mes
No eres una máquina.
Tu energía importa.
Si puedes sostener 20 sesiones, no pongas un precio que te obligue a sostener 80.
3. Observa el mercado, pero no dependas de él
Que alguien cobre 20 € o 120 € no determina tu valor.
Observa para orientarte, no para disminuirte.
4. Integra tu experiencia personal
Si llevas años formándote, profundizando y sosteniendo procesos, tu tarifa debe reflejarlo.
No estás empezando desde cero aunque sea tu primer año facturando.
5. Elige un precio que puedas decir sin que el cuerpo se tense
Este punto es clave.
El precio debe ser coherente con tu valor, pero también con tu seguridad interna.
Si tiembla tu voz al decirlo, ajusta hasta que puedas sostenerlo.
Y si necesitas claridad para ordenar tu propuesta, tu posicionamiento o tu estructura de precios, puedes apoyarte en mi consultoría de marketing digital.
Si buscas un acompañamiento más profundo, también puedes explorar mis sesiones de mentoría para emprendedores.
Cómo comunicar tu precio sin sentir culpa
1. Di el precio con naturalidad
Sin explicarte demasiado.
Sin justificar.
Sin pedir perdón.
2. Habla desde el valor, no desde la necesidad
Cambia “cobro X” por “la inversión es X”.
3. Explica claramente qué incluye la sesión
Las personas valoran lo que entienden.
Si comprenden tu proceso, comprenden tu tarifa.
4. Ten una página clara en tu web
Describe tu enfoque, tu método, tus sesiones y tu estilo.
No escondas tus precios.
5. Mantén la coherencia
El precio no sube o baja porque tengas miedo.
Tu precio es tu decisión profesional.
Una reflexión para seguir avanzando con calma y dignidad
Poner precio no es un acto técnico, es un acto de amor propio.
Es reconocer el valor de lo que haces y la transformación que ofreces.
Es permitirte vivir de tu proyecto sin agotarte ni regalar tu energía.
Cobra desde la verdad.
Desde el respeto hacia ti.
Desde la coherencia con tu camino.
Si quieres construir un proyecto sostenible, auténtico y consciente, puedes seguir recorriendo esta serie de artículos o dar el paso de trabajar tu estrategia, tus precios y tu presencia digital con acompañamiento profesional. Tu proyecto merece sostenerte, no agotarte.
Poner precio a tus sesiones no debería ser una fuente de culpa. Esta guía te ayuda a valorarte, estructurar tus tarifas y cobrar desde la coherencia y la honestidad.
